Depósitos de agua de hormigón
Revisión de porosidad, fisuras, juntas de construcción, encuentros y estado del revestimiento interior.
Cuando un depósito pierde agua o una balsa de riego deja de mantener su nivel, cada fuga supone un consumo de recursos y puede comprometer el funcionamiento de la instalación. Una impermeabilización bien planteada ayuda a recuperar la estanqueidad, proteger el soporte y reducir pérdidas, tanto en infraestructuras agrícolas como en depósitos industriales.
Estudiamos depósitos de agua, balsas de riego, aljibes, embalses y estructuras de almacenamiento para definir una solución compatible con el material existente, el uso previsto y las condiciones de exposición. La elección del sistema comienza por revisar el soporte, las juntas, las fisuras y el origen de las filtraciones.

Las balsas agrícolas permiten almacenar agua para riego y gestionar mejor la disponibilidad del recurso. Si el vaso presenta filtraciones, pérdida de nivel o deterioro del revestimiento, es importante comprobar si el origen está en el soporte, las uniones, los taludes, el fondo o una membrana envejecida.
La impermeabilización de balsas de riego debe considerar la superficie total, la geometría del vaso, la exposición solar, los movimientos del terreno y el sistema de llenado y vaciado. La preparación y la reparación previa son esenciales para que el nuevo revestimiento pueda trabajar correctamente.

La solución cambia según la función de la instalación, el tipo de agua almacenada y el material del depósito. Por eso conviene distinguir entre almacenamiento agrícola, uso industrial y agua destinada al consumo humano.
Revisión de porosidad, fisuras, juntas de construcción, encuentros y estado del revestimiento interior.
Depósitos para almacenar agua destinada a riego y usos auxiliares, siempre con un sistema adecuado a su aplicación.
Impermeabilización del fondo y los taludes, reparación de daños y tratamiento de encuentros según el diseño del vaso.
Protección de estructuras de almacenamiento frente al agua o a otros líquidos compatibles con el sistema seleccionado.
Evaluación de superficies extensas, taludes, perímetros y uniones para definir el alcance de la intervención.
Solo deben utilizarse sistemas con la conformidad sanitaria y la documentación exigible para contacto con agua destinada al consumo.

En un depósito, la estanqueidad depende tanto de la membrana como del estado del soporte y de los detalles constructivos. Una fisura, una junta deteriorada o una penetración mal sellada pueden convertirse en un punto de pérdida de agua.
Antes de aplicar un revestimiento impermeable es necesario comprobar la cohesión del hormigón u otro soporte, retirar materiales sueltos, tratar las fisuras que corresponda y preparar correctamente la superficie. El sistema debe soportar las condiciones de servicio previstas y ser compatible con el líquido almacenado.
Cuando la instalación ya presenta pérdidas, conviene valorar si basta con una reparación localizada o si el deterioro exige renovar una superficie más amplia. La decisión se toma tras inspeccionar el depósito.
El sistema se selecciona según el soporte y el uso de la instalación. Una balsa excavada en tierra necesita una solución distinta a la de una balsa de hormigón o un depósito interior.
| Sistema | Dónde corresponde | Aspectos técnicos a comprobar |
|---|---|---|
| Geomembrana de HDPE/PEAD | Balsas de riego excavadas en tierra y vasos preparados para recibir una lámina impermeable. | Regularización del terreno, geotextil de protección cuando proceda, anclajes perimetrales, soldadura de juntas y protección frente a perforaciones. |
| Poliurea proyectada | Balsas de hormigón y paramentos interiores de depósitos de hormigón, cuando el sistema esté diseñado para inmersión permanente. | Cohesión y humedad del soporte, preparación e imprimación, tratamiento de juntas y fisuras, espesor, curado y compatibilidad con el agua almacenada. |
| Mortero cementoso impermeabilizante | Interior de depósitos de hormigón y otros soportes minerales rígidos y estables. | Estado del soporte, presión de agua, juntas, fisuras y limitaciones frente a movimientos. El producto debe ser apto para inmersión en las condiciones previstas. |
Nos explicas qué estructura tienes, qué uso tiene el agua y dónde se observan las pérdidas.
Se revisan la superficie, los puntos singulares, las fisuras y el estado del revestimiento existente.
Se define la preparación, el sistema previsto, el alcance de la reparación y las condiciones de ejecución.
Se ejecutan los trabajos acordados y se revisan los detalles antes de poner la instalación de nuevo en servicio.
La durabilidad de una impermeabilización depende del sistema instalado, de la preparación del soporte, de la exposición y del mantenimiento. En depósitos y balsas conviene revisar periódicamente el nivel de agua, los perímetros, los encuentros, las juntas y cualquier cambio visible en la membrana.

Una bajada de nivel puede deberse a filtraciones, evaporación, consumo por riego o variaciones del funcionamiento. Hay que revisar las condiciones de uso, los taludes, el fondo, las conexiones y el revestimiento para diferenciar las causas.
Depende del soporte. En una balsa excavada en tierra puede estudiarse una geomembrana de HDPE/PEAD; en una balsa de hormigón puede valorarse la poliurea proyectada si el soporte y el producto son adecuados para inmersión permanente. La elección final requiere revisar la instalación y las condiciones de uso.
Primero hay que evaluar la fisura: su anchura, actividad, posible movimiento y si existe entrada de agua. Puede ser necesaria una reparación previa antes de aplicar el sistema impermeable; cubrirla sin tratar su causa puede provocar que reaparezca la filtración.
La poliurea puede ser una opción para determinados proyectos por su aplicación continua y sus propiedades mecánicas, pero no todas las formulaciones son iguales. Debe confirmarse que el producto esté indicado para inmersión y para el tipo de agua o líquido almacenado.
No. El producto y el sistema deben disponer de la documentación y conformidad sanitaria exigibles para contacto con agua destinada al consumo humano. Hay que verificar expresamente el uso autorizado antes de seleccionar el revestimiento.
Como referencia orientativa, impermeabilizar un depósito de hormigón con unos 50 m² de superficie interior puede costar entre 1.500 y 3.000 €. En una balsa de riego con unos 1.000 m² de superficie real a revestir, la instalación de una geomembrana puede situarse aproximadamente entre 8.000 y 20.000 €. Son ejemplos orientativos, no un presupuesto cerrado: el precio depende del sistema y el espesor elegidos, la preparación del soporte o del terreno, el geotextil cuando sea necesario, los taludes, los anclajes, los accesos y las reparaciones previas. En una balsa se calcula la superficie real del fondo y los taludes, no solo las dimensiones en planta. Las excavaciones y otras obras complementarias pueden presupuestarse aparte.
En muchas intervenciones es necesario vaciarlo y preparar el soporte, aunque el procedimiento exacto depende del sistema y del estado de la instalación. La planificación debe incluir limpieza, secado cuando proceda, seguridad de acceso y tiempos de curado antes de volver a llenarlo.
Se recomienda revisar de forma periódica la membrana, los taludes, los bordes, las conexiones y los puntos de entrada y salida de agua. La frecuencia y el método de limpieza deben seguir las indicaciones del sistema instalado y evitar acciones que puedan dañarlo.
Estudiamos proyectos para instalaciones agrícolas e industriales en Valencia y su provincia. Para valorar la solución necesitamos conocer el uso del depósito, el líquido almacenado, el soporte, las dimensiones y los problemas observados.
Como orientación, impermeabilizar un depósito de hormigón pequeño o mediano puede requerir entre 2 y 5 días laborables, según su estado, las reparaciones necesarias y el sistema aplicado. En una balsa de riego, los trabajos pueden durar desde varios días hasta varias semanas, en función de la superficie real, la preparación del terreno, los accesos y la instalación y soldadura de la geomembrana. También hay que respetar los tiempos de curado o puesta en servicio antes de volver a llenar la instalación. El plazo definitivo se confirma tras revisar las condiciones de cada obra.
Indícanos si se trata de una balsa de riego, un depósito de hormigón, un aljibe o una instalación industrial. Si puedes, adjunta fotografías y explica dónde observas la pérdida de agua para orientar la inspección.