Agua acumulada
Charcos, entradas visibles de agua o necesidad de achicar el foso repetidamente.
En los últimos años, cada vez más clientes nos consultan por problemas de humedad y filtraciones en los fosos de ascensor. Es una zona que suele quedar fuera de la vista, pero que necesita mantenerse seca y en buenas condiciones para proteger la estructura y los elementos técnicos del ascensor.
En Impermeabiliza estudiamos el origen de las entradas de agua y seleccionamos el tratamiento adecuado para cada foso, teniendo en cuenta el soporte, las fisuras, las juntas y la posible presión del agua del terreno.

El foso se encuentra en la parte inferior del recorrido del ascensor y, en muchos edificios, está en contacto directo con el terreno. Si existe un nivel freático elevado, una impermeabilización exterior deficiente, juntas deterioradas o fisuras, el agua puede filtrarse hacia el interior.
Actuar a tiempo permite controlar la humedad y reducir el riesgo de daños en el hormigón, corrosión de elementos metálicos y afecciones a componentes técnicos. Además, ayuda a evitar que una incidencia localizada se convierta en una reparación más compleja.

Las filtraciones no siempre aparecen como una entrada continua de agua. Algunas señales indican que conviene revisar el origen de la humedad y el estado del soporte.
Charcos, entradas visibles de agua o necesidad de achicar el foso repetidamente.
Marcas de humedad, depósitos blanquecinos de sales o revestimientos que se desprenden.
Grietas, encuentros abiertos o puntos localizados por los que el agua encuentra paso.
No todos los fosos necesitan el mismo tratamiento. Cuando el agua empuja desde el terreno hacia el interior, la solución debe ser compatible con la presión negativa y con el estado del soporte.
Revestimientos técnicos aplicados sobre hormigón o soportes minerales preparados. En función del producto, pueden trabajar frente a presión hidrostática negativa y ayudar a impermeabilizar paredes y solera.
Se emplean para tratar determinadas vías de agua, fisuras y juntas. La resina se selecciona según la filtración, el movimiento de la fisura y las condiciones de humedad.
Permiten sanear zonas deterioradas, tratar puntos de entrada de agua y preparar el soporte antes de aplicar el sistema impermeabilizante principal.
El procedimiento se define después de revisar el estado del foso y determinar por dónde entra el agua.
Revisamos el soporte, las juntas, las fisuras, las entradas de agua y las condiciones de acceso.
Retiramos las partes sueltas y limpiamos las superficies para que los materiales puedan adherirse correctamente.
Sellamos las vías de agua y reparamos los puntos necesarios antes de aplicar el sistema seleccionado.
Aplicamos el revestimiento adecuado y respetamos sus condiciones de curado antes de devolver la zona al servicio.
La intervención debe coordinarse con la empresa mantenedora del ascensor y realizarse con el equipo fuera de servicio cuando así lo exijan las condiciones de seguridad.
Las filtraciones en fosos pueden aparecer tanto en edificios de nueva construcción como en fincas antiguas. En edificios residenciales, una incidencia de este tipo puede afectar a la gestión de la comunidad y exigir una actuación coordinada entre la propiedad, el administrador y el mantenedor del ascensor.
También estudiamos fosos de ascensor en edificios comerciales y otras instalaciones, valorando el acceso, el origen de la humedad y las condiciones del soporte antes de proponer un sistema.
El coste medio depende de la superficie, la profundidad, la accesibilidad, la intensidad de las filtraciones y de si es necesario inyectar resinas o reparar el hormigón. Por ese motivo, no existe un precio único aplicable a todos los fosos: es necesario revisar el caso y definir el alcance de los trabajos antes de presupuestar.
Puede deberse a la presión del agua del terreno, un nivel freático elevado, juntas de hormigonado defectuosas, fisuras o una impermeabilización exterior deteriorada. Para elegir el tratamiento adecuado hay que identificar el origen de la entrada de agua.
En muchos edificios existentes sí, porque no siempre es viable acceder a la cara exterior del foso. En esos casos se utilizan sistemas aptos para presión negativa y, cuando hace falta, inyecciones para sellar las vías de agua. La viabilidad depende del diagnóstico.
No hay un único material válido para todos los casos. Los morteros cementosos adecuados para presión negativa, las resinas de inyección y los morteros de reparación cumplen funciones diferentes y pueden combinarse según el origen de la filtración.
Si existe agua acumulada, normalmente hay que retirarla para inspeccionar y preparar las superficies. El procedimiento concreto dependerá de la entrada de agua, del acceso y de las condiciones de seguridad de la instalación.
El plazo depende del tamaño del foso, de la intensidad de las filtraciones, de las reparaciones previas y del tiempo de curado de los materiales. Tras la inspección podemos estimar la duración y coordinar la intervención con la empresa mantenedora.
El presupuesto se calcula según las dimensiones, la accesibilidad, el estado del hormigón y el tratamiento necesario para detener las filtraciones. Una reparación localizada no tiene el mismo alcance que una impermeabilización completa con inyecciones y reparación del soporte.
Estudiamos trabajos de impermeabilización en Valencia y su provincia. Para valorar la intervención, es útil disponer de fotografías, una descripción de las filtraciones y la ubicación del edificio.
Comunica la incidencia al administrador de la finca y a la empresa mantenedora del ascensor de inmediato. No manipules equipos eléctricos ni accedas al foso sin autorización y sin las medidas de seguridad correspondientes.
Cuéntanos qué ocurre en tu instalación y solicita una valoración para estudiar el tratamiento más adecuado.